Por: Marta Bonserio

El uso de los símbolos patrios en la escuela es mucho más que una formalidad; es un ejercicio de formación ciudadana y respeto institucional. El protocolo, definido como el conjunto de reglas por norma o costumbre, nos brinda la previsibilidad necesaria para evitar confusiones y asegurar que las ceremonias mantengan un criterio común y formativo.

El Lugar de Honor y el Tratamiento Correcto

La regla de oro del ceremonial establece que el lugar de honor de la Bandera de la Nación Argentina es siempre a la derecha del estrado, despacho o foco de atención. Si hay otras banderas, como la provincial, estas se ubican a la izquierda de la nacional.

Es fundamental recordar que la Bandera de Ceremonias siempre ingresa y se retira entre aplausos, con todos los asistentes de pie. El abanderado debe transportarla apoyada en su hombro derecho (formando un ángulo de 45 grados) solo durante los desplazamientos, cuidando que el paño no toque el suelo ni caiga sobre su espalda. En posición de reposo, el asta debe estar vertical, con el regatón tocando la punta del pie derecho del abanderado.

El uso de la Cuja: Momentos Precisos

Una de las dudas más frecuentes es cuándo debe el abanderado colocar el asta en la cuja del tahalí. Según el protocolo, esto solo se permite en circunstancias específicas:

  1. Al entonarse el Himno Nacional Argentino (o de otro país).
  2. Durante el izamiento o la arriada de la bandera en el mástil.
  3. Al momento de realizarse la Promesa de Lealtad a la Bandera.
  4. Al paso de la máxima autoridad nacional o provincial.
  5. En actos de bendición o durante la consagración en misas.

La Promesa de Lealtad: Un Hito Formativo

La ceremonia del 20 de junio es uno de los momentos más trascendentes en la trayectoria educativa. Generalmente, la realizan estudiantes de cuarto año de primaria, quienes asumen un compromiso simbólico con los valores e identidad de la Nación. Es un acto de adhesión a los principios democráticos y la convivencia pacífica.

Es importante destacar que la participación de estudiantes extranjeros está plenamente garantizada, integrándolos en este fuerte contenido simbólico tras un trabajo previo con sus familias sobre el significado del acto. El acompañamiento pedagógico es clave para que el “¡Sí, prometo!” no sea una respuesta mecánica, sino un hito consciente en su ciudadanía.

Reglas de Cuidado y lo que “Jamás” se debe hacer

La bandera representa nuestra historia y, por ello, su cuidado debe ser impecable. La guía detalla 10 acciones prohibidas para evitar la negligencia:

  • Nunca debe tocar el suelo, ya que históricamente era señal de derrota.
  • Jamás se debe doblar para guardarla; debe permanecer armada de pie en el despacho de la máxima autoridad.
  • No debe estar sucia ni rota.
  • No debe quedar izada por la noche (salvo conflicto bélico).
  • No se le debe dar la espalda.

Especificaciones Técnicas (Normas IRAM)

Para mantener la uniformidad, la bandera debe respetar proporciones de 9 de alto por 14 de largo. Sus colores oficiales son el blanco puro y el celeste oficial (establecidos por normas Pantone). El Sol de Mayo, ubicado en la franja blanca, debe tener un rostro humano y 32 rayos (16 rectos y 16 flamígeros alternados).

Finalmente, el protocolo en el mástil indica que el izamiento debe ser rápido y con firmeza, mientras que la arriada debe ser lenta. En días de duelo, se lleva primero al tope, se deja un instante y luego se baja un quinto de la altura del mástil. Al aplicar estas normas, las escuelas no solo cumplen con la ley, sino que transmiten el valor de nuestra identidad colectiva de manera coherente y respetuosa.