Por: Maximiliano Catalisano

El acto público de cargos es uno de los momentos más importantes en la vida institucional de una escuela y de los docentes que esperan la posibilidad de acceder a un cargo o una suplencia. Para los equipos de conducción y secretaría, organizarlo con claridad y respeto a la normativa vigente es una muestra de transparencia y compromiso con el derecho a la estabilidad y la carrera docente. Saber cómo planificarlo, difundirlo y llevarlo adelante paso a paso puede marcar la diferencia en la tranquilidad de quienes participan y en el correcto desarrollo del acto.

El primer paso para organizar un acto público de cargos según la normativa de la provincia de Buenos Aires es verificar la vacante real. Esto implica revisar las licencias presentadas, confirmar el tipo de suplencia (corta, prolongada o transitoria) y la documentación respaldatoria en el legajo del docente titular o provisional. Este paso es esencial para evitar errores en la carga y en la convocatoria.

Luego de verificar la vacante, se elabora el edicto de convocatoria detallando el cargo, el turno, la sede, el horario y la duración estimada de la suplencia. Este edicto debe publicarse en el lugar visible de la institución y, de ser posible, en medios digitales o canales institucionales para garantizar el acceso a la información. La normativa establece los plazos mínimos de publicación antes de la fecha del acto, y es importante respetarlos para permitir que los docentes interesados puedan presentarse en tiempo y forma.

Al momento de planificar el acto, se deben preparar las planillas de asistencia para registrar la presencia de los aspirantes al cargo, teniendo en cuenta el orden de mérito vigente según el listado oficial (listado oficial, listado 108 A o 108 B según corresponda). También se debe contar con el legajo de cada docente y su DNI para acreditar identidad al momento de la toma del cargo.

Es recomendable definir un espacio adecuado para la realización del acto, garantizando condiciones de orden y respeto para quienes asisten. Se debe designar un responsable de la toma de cargos, que habitualmente es el directivo o el secretario, quien será el encargado de leer las vacantes disponibles, verificar los datos de los aspirantes y registrar la toma del cargo en el acta correspondiente.

Durante el acto, se anuncia en voz alta el cargo vacante, detallando nivel, modalidad, turno y horas, y se va convocando a los docentes según el orden de mérito, permitiendo que cada uno acepte o rechace la propuesta. Es importante que el registro de aceptación o renuncia sea claro, ya que quedará como respaldo institucional ante posibles reclamos.

Una vez asignado el cargo, se labra el acta de toma de posesión que debe ser firmada por el docente, el directivo y los testigos presentes si corresponde, indicando con claridad la fecha de inicio de la suplencia y la situación de revista.

La normativa también indica que se debe comunicar la toma del cargo al servicio educativo de destino y a la Jefatura Distrital o SAD según corresponda, asegurando que todos los organismos involucrados tengan constancia del movimiento realizado en el acto público.

Para garantizar la transparencia del acto, se deben conservar los edictos de publicación, las planillas de asistencia, las actas de toma de cargos y toda documentación vinculada en la carpeta de movimiento de personal, de modo que pueda ser consultada en caso de auditorías o reclamos.

Organizar un acto público de cargos implica también actuar con respeto, calidez y claridad hacia los docentes que participan, generando un clima de tranquilidad que facilite la realización ordenada del acto. Responder las dudas, brindar información clara y garantizar la igualdad de condiciones para todos los participantes son principios que fortalecen el rol institucional de quienes gestionan estos actos.

Además, cada acto público es una oportunidad de formación para quienes integran el equipo de conducción y secretaría, ya que permite aplicar normativa, ordenar procesos y desarrollar habilidades de gestión que resultan valiosas para la práctica diaria y para quienes proyectan concursar cargos de conducción en el futuro.

Finalmente, es recomendable registrar en la agenda institucional o en el cuaderno de novedades la realización del acto público, dejando constancia de fecha, horario, vacantes ofrecidas y docentes que tomaron cargos, generando un registro histórico ordenado y accesible para eventuales consultas.

Organizar el acto público de cargos según normativa es, en definitiva, una tarea que requiere responsabilidad, planificación y conocimiento, pero también sensibilidad y respeto por los docentes que esperan una oportunidad de trabajo en el sistema educativo.