Por: Maximiliano Catalisano
En la provincia de Buenos Aires, la figura del inspector escolar se convierte en un punto de referencia para cada institución. Es quien acompaña, observa, orienta y evalúa los procesos escolares, estando presente en cada ciclo lectivo con visitas, reuniones, asesoramientos y seguimientos que ayudan a las escuelas a mantener el orden institucional y a mejorar las prácticas pedagógicas y administrativas. Conocer en detalle cuáles son sus funciones resulta fundamental para los equipos directivos, docentes y aspirantes a concursos, ya que la interacción con el inspector es parte de la vida diaria en la escuela.
El inspector escolar es un cargo de conducción intermedia dentro de la Dirección General de Cultura y Educación de la provincia de Buenos Aires, siendo responsable del acompañamiento y supervisión de las instituciones educativas en su área de incumbencia, según el nivel y la modalidad que corresponda. Su función no se limita a controlar aspectos administrativos, sino que también acompaña la tarea pedagógica de cada escuela, orientando a directivos y docentes en la planificación institucional, en la organización del ciclo lectivo y en la gestión de situaciones que atraviesan la vida escolar.
Entre sus tareas, el inspector realiza visitas periódicas a las escuelas, observando el desarrollo de las clases, el uso de los recursos y el funcionamiento institucional. Durante estas visitas, mantiene reuniones con directivos, equipos de orientación escolar, docentes y preceptores, generando espacios de diálogo sobre las necesidades, avances y dificultades que cada institución pueda presentar.
Otra de sus funciones centrales es la evaluación de las instituciones. El inspector realiza un seguimiento del Proyecto Educativo Institucional (PEI), de las planificaciones docentes, de los registros de clases y de los instrumentos de evaluación, velando porque se respeten las normativas vigentes y se sostengan las trayectorias escolares de los estudiantes. Este acompañamiento permite que las escuelas puedan ajustar sus prácticas, mejorando la calidad de las propuestas pedagógicas y el funcionamiento institucional.
El inspector escolar también es quien articula la información entre la supervisión y las autoridades superiores de la Dirección de Educación, transmitiendo las necesidades y particularidades de cada institución, y garantizando que las políticas educativas se implementen de manera adecuada en cada escuela.
La participación en actos públicos y concursos docentes es otra de sus funciones. El inspector valida los actos administrativos, participa en la toma de posesión de cargos, asesora en situaciones de vacantes y garantiza que los procesos se realicen respetando el marco normativo. Su presencia asegura la transparencia y el orden en estos procesos que son fundamentales para el funcionamiento de las instituciones.
Cuando se presentan situaciones de conflicto o situaciones complejas dentro de la escuela, el inspector actúa como mediador y orientador, colaborando con los equipos directivos para encontrar soluciones que permitan sostener la convivencia institucional y garantizar la continuidad de las clases. Además, interviene en situaciones de vulneración de derechos de estudiantes o de personal de la escuela, articulando con los organismos correspondientes para resguardar a las personas involucradas.
El inspector también acompaña y asesora en la implementación de proyectos pedagógicos y programas jurisdiccionales, informando a las instituciones sobre convocatorias, capacitaciones, ferias educativas y todas las actividades que enriquezcan la propuesta educativa de cada escuela.
Otra tarea importante es la elaboración de informes sobre el estado de situación de cada institución, destacando avances, dificultades, necesidades edilicias y aspectos administrativos relevantes. Estos informes son herramientas de gestión para que las autoridades educativas puedan tomar decisiones que beneficien a las escuelas.
El inspector escolar en PBA tiene también la función de realizar la evaluación de desempeño de directivos y docentes, observando su tarea y elaborando devoluciones que permitan la mejora continua de las prácticas. Esta evaluación se realiza con criterios claros y en plazos establecidos por normativa, siendo una oportunidad para el crecimiento profesional de cada trabajador de la educación.
Es importante destacar que el inspector escolar no reemplaza la tarea de los equipos directivos, sino que actúa como orientador y acompañante, generando un lazo entre la política educativa y la realidad cotidiana de cada institución. Su función requiere compromiso, escucha, responsabilidad y claridad normativa, ya que cada decisión tomada impacta en la comunidad educativa.
Conocer qué funciones tiene un inspector escolar en PBA permite comprender que su rol es amplio y fundamental para el desarrollo de las instituciones educativas, contribuyendo al fortalecimiento de la enseñanza, al cuidado de las trayectorias escolares y a la organización institucional de cada escuela de la provincia.
