Por: Maximiliano Catalisano

Cada escuela necesita un espacio donde las emociones, los vínculos, las dificultades de aprendizaje y las situaciones familiares que atraviesan a los estudiantes puedan ser acompañadas de manera profesional y cuidada. Los equipos de orientación escolar cumplen esa función, y comprender cómo se conforman según normativa permite que directivos y supervisores puedan organizar con claridad estos espacios en las instituciones. El equipo de orientación no es solo un requisito administrativo: es un recurso que se convierte en sostén y en herramienta de trabajo diario para quienes están frente a las aulas y para las familias que confían en la escuela.

El equipo de orientación escolar, según la normativa de distintas jurisdicciones argentinas, está conformado por profesionales con títulos habilitantes, entre los que se encuentran psicólogos, psicopedagogos, trabajadores sociales y, en algunas provincias, fonoaudiólogos o médicos según las características y necesidades de cada institución. La cantidad de profesionales que integran el equipo depende de la matrícula de la escuela, del nivel educativo y de las normativas específicas de cada provincia.

Estos equipos pueden ser institucionales, cuando trabajan de manera estable dentro de una escuela, o distritales, cuando acompañan a varias instituciones de una misma zona o distrito. En ambos casos, su función es trabajar en articulación con los equipos directivos y docentes, acompañando trayectorias escolares, realizando orientaciones a familias, asesorando en casos de situaciones complejas y colaborando en la construcción de estrategias de enseñanza y de convivencia que permitan el sostenimiento de cada estudiante dentro de la escuela.

La normativa indica que los equipos de orientación escolar deben realizar intervenciones a pedido de la escuela o de la supervisión, siempre con la autorización de las familias cuando se trate de intervenciones con estudiantes de manera individual. En situaciones de vulneración de derechos o cuando se requiere una intervención urgente para resguardar la integridad de un estudiante, se procede según protocolos específicos, informando a las autoridades de protección de derechos y dejando constancia de cada intervención.

El equipo de orientación no reemplaza el trabajo docente ni realiza tratamientos terapéuticos en la escuela. Su función es de orientación y acompañamiento, generando articulaciones con el sistema de salud, con organismos de protección de derechos y con otras instituciones que puedan colaborar en el sostenimiento de las trayectorias educativas.

La conformación de estos equipos requiere que la institución cuente con el espacio físico adecuado para que los encuentros puedan realizarse de manera confidencial y cuidada. Además, es importante que el equipo cuente con acceso a la información necesaria para el seguimiento de los casos, siempre con respeto a la confidencialidad de cada situación.

Las normativas establecen que el equipo de orientación escolar debe realizar un plan de trabajo anual, en articulación con la planificación institucional de la escuela. Este plan debe contemplar las acciones de acompañamiento a estudiantes, a docentes, las actividades con las familias y las intervenciones que se requieran en situaciones específicas. Este plan de trabajo es evaluado y revisado junto con la conducción escolar y con la supervisión, garantizando el seguimiento de las acciones.

El trabajo del equipo de orientación escolar también implica la participación en reuniones institucionales, la colaboración en jornadas de formación docente y la elaboración de informes cuando sea necesario para el acompañamiento de un estudiante. Cada acción debe registrarse de manera adecuada, respetando los procedimientos administrativos establecidos.

Comprender cómo se conforma el equipo de orientación escolar según normativa ayuda a fortalecer la tarea de la escuela como comunidad de cuidado, generando un espacio de acompañamiento para estudiantes, docentes y familias. Es importante que los directivos conozcan la normativa vigente en su jurisdicción, que tramiten los pedidos necesarios para la conformación de los equipos cuando corresponda y que articulen las acciones de manera organizada para potenciar la tarea de estos profesionales dentro de la institución.

El equipo de orientación escolar no solo actúa en casos de emergencia. Su función cotidiana se vincula con la prevención, con la construcción de estrategias de enseñanza que contemplen las diversas realidades de los estudiantes y con el fortalecimiento de los vínculos dentro de la comunidad educativa. Trabajar con el equipo de orientación de manera articulada permite anticiparse a situaciones, sostener procesos de inclusión escolar, fortalecer el clima institucional y acompañar a los docentes en los desafíos que presenta la tarea diaria.

Conocer cómo se conforma y cómo se articula el trabajo con el equipo de orientación escolar según normativa es una herramienta valiosa para las escuelas que buscan crecer, fortalecerse y sostener a cada estudiante en su trayectoria educativa, recordando que detrás de cada situación hay una historia, una familia y una persona que confía en la escuela como espacio de cuidado y de aprendizaje.